LAS
TENTACIONES: MENTIRAS DISFRAZADAS DE ESPERANZA
Génesis
2,7-9; 3,1-7
Carta
de San Pablo a los Romanos 5, 12-19
San
Mateo 4, 1-11
Tanto en la primera lectura como en el
evangelio aparecen expresiones similares: «Se os abrirán los ojos y seréis como
Dios en el conocimiento del bien y del mal», «si eres Hijo de Dios, di que
estás piedras se conviertan en panes (…); si eres hijo de Dios, tírate abajo
(…); y mostrándole todos los reinos y su esplendor le dijo: todo esto te lo
daré». En estas cuatro expresiones se presenta un diálogo claro, provocador y desafiante
entre el maligno y Jesús, entre el maligno y el hombre. Recordemos que Jesús es
verdadero Dios y verdadero hombre y como verdadero hombre asumió todas las tentaciones
y debilidades del ser humano. En estas referencias se muestra la tentación como
un careo entre lo que queremos con el horizonte de Dios, y la
propuesta de lo que queremos sin el horizonte divino.