Conviértetey cree en el evangelio
P. José Raúl Ramírez Valencia
En este miércoles de ceniza, me dirijo a ustedes, cristianos católicos, para contemplar juntos lo que la liturgia de la palabra nos invita a vivir en este tiempo de cuaresma. La cuaresma es un camino espiritual que nos prepara para celebrar el misterio central de nuestra fe: la muerte y resurrección del Señor. Cada día estamos llamados a morir a aquello que nos aparta de Dios para resucitar con Cristo a una vida nueva. Si hay egoísmo en nuestro corazón, debemos morir al egoísmo para renacer en la generosidad y el compartir con los demás. ¡Morir diariamente para resucitar con Él! El sí de la Pascua nos recuerda que somos personas vivas, llamadas a vencer la muerte que genera el egoísmo. La Iglesia, con su sabiduría, nos ofrece tres consejos fundamentales para vivir este camino cuaresmal: